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Escuela Eleática
Se puede hablar de una escuela eleática, aunque el término «escuela» no debe entenderse como una institución formal, sino como un grupo de pensadores relacionados por su afinidad filosófica y geográfica. Esta corriente tiene su núcleo en Elea (una colonia griega en el sur de Italia) y se caracteriza por su énfasis en la unidad, inmutabilidad y eternidad del ser, en oposición al cambio y la multiplicidad defendidos por otros presocráticos.
Representantes principales de la escuela eleática
- Jenófanes de Colofón (570-475 a.C., aproximadamente)
- Aunque a menudo se asocia a la escuela eleática, no vivió en Elea ni desarrolló una ontología tan elaborada como Parménides.
- Es visto como un precursor por sus ideas sobre la unidad de lo divino y su crítica a las concepciones tradicionales de los dioses.
- Probablemente influyó en Parménides con su idea de un principio único y eterno.
- Parménides de Elea (aprox. 515-440 a.C.)
- Es el fundador y líder filosófico de la escuela eleática.
- Su poema Sobre la naturaleza establece los fundamentos de la ontología eleática: el ser es, el no-ser no es; el cambio, el devenir y la multiplicidad son ilusorios.
- Zenón de Elea (490-430 a.C., aprox.)
- Discípulo directo de Parménides.
- Reconocido por sus paradojas, diseñadas para defender la doctrina de su maestro y refutar las objeciones al eleatismo.
- Meliso de Samos (siglo V a.C.)
- No fue de Elea, pero está estrechamente asociado con la tradición eleática.
- Amplió las ideas de Parménides al postular que el ser es infinito en extensión y eterno.
Relación entre ellos y liderazgo de Parménides
- Parménides como líder: Fue el pensador más influyente de la escuela, cuyo sistema filosófico definió las bases de la doctrina eleática. Sus discípulos, como Zenón y Meliso, expandieron y defendieron sus ideas.
- Jenófanes y su antigüedad: Jenófanes fue mayor que Parménides y probablemente tuvo alguna influencia en él, especialmente por sus críticas al antropomorfismo y su búsqueda de un principio eterno. Sin embargo, su enfoque fue más teológico que ontológico, por lo que no se lo considera un miembro pleno de la escuela, sino un antecedente importante.
Otros representantes o influencia eleática
La influencia de la escuela eleática se extendió más allá de sus representantes directos. Sus ideas marcaron profundamente a filósofos posteriores, como:
- Empédocles, quien intentó conciliar el cambio con la permanencia postulando los elementos eternos (agua, fuego, tierra y aire).
- Anaxágoras, que adoptó la idea de principios eternos pero incorporó la noción de nous (mente).
- Platón, especialmente en su diálogo Parménides, donde reflexiona críticamente sobre las ideas eleáticas.
En resumen, aunque Jenófanes puede considerarse una figura temprana que preparó el terreno, Parménides es claramente el líder y fundador de la escuela eleática, cuya influencia moldeó el pensamiento metafísico en la filosofía occidental.
Parménides de Elea
1. Contexto:
- Fecha: c. 530-470 a.C.
- Lugar: Elea (Magna Grecia).
- Fundador de la Escuela Eleática.
- Autor del poema filosófico Sobre la naturaleza.
2. Aportaciones principales:
- Ontología:
- Lo único real es el ser: eterno, inmóvil, único, indivisible e inmutable.
- Niega el cambio y la multiplicidad, pues considera que son ilusiones de los sentidos.
- El ser y el no-ser:
- El no-ser no existe y no puede ser pensado.
- El ser es, y no puede no ser; es pleno, continuo y eterno.
3. Innovaciones:
- Contrapone la vía de la verdad (razón) a la vía de la opinión (apariencia y sentidos).
- La razón nos lleva al conocimiento del ser eterno; los sentidos engañan y muestran un mundo cambiante e ilusorio.
- Introducción de una argumentación lógica y racional para cuestiones metafísicas.
4. Influencia:
- Base para la filosofía metafísica y el pensamiento racionalista.
- Su crítica al cambio influyó profundamente en Heráclito, Platón y Aristóteles.
Frase clave: «El ser es, y el no-ser no es.» (Principio fundamental de su ontología).
Jenófanes de Colofón
- Vida y contexto
- Filósofo y poeta itinerante, nacido en Colofón (hoy Turquía).
- Crítico de las creencias mitológicas tradicionales y defensor del monoteísmo.
- Ideas principales
- Crítica al antropomorfismo: Los dioses no deben representarse con características humanas.
- Monoteísmo filosófico: Existe un único dios, eterno, inmóvil, que no se asemeja en nada a los humanos.
- Conocimiento limitado: Creía en la imposibilidad de alcanzar el conocimiento absoluto.
- Influencia de Parménides
- Similitudes: La noción de un principio único y eterno.
- Diferencias: Jenófanes no desarrolla un sistema ontológico riguroso como Parménides, y su enfoque es más ético-religioso.
Zenón de Elea
- Vida y contexto
- Discípulo de Parménides, nacido en Elea.
- Reconocido por sus paradojas que defienden la doctrina del ser inmóvil de Parménides.
- Ideas principales
- Paradojas del movimiento:
- Aquiles y la tortuga: El movimiento es ilusorio, ya que implica divisiones infinitas.
- La flecha: Una flecha en vuelo está siempre en reposo en un punto específico.
- Objetivo: Rechazar la multiplicidad y el cambio, defendiendo la unidad del ser.
- Paradojas del movimiento:
- Relación con Parménides
- Similitudes: Total adhesión a la negación del cambio y la multiplicidad.
- Diferencias: Zenón refuerza las ideas de Parménides mediante argumentos dialécticos (paradojas).
Meliso de Samos
- Vida y contexto
- Originario de Samos, activo como general y filósofo.
- Último representante del eleatismo.
- Ideas principales
- El ser es infinito y eterno: A diferencia de Parménides, considera que el ser no es limitado, sino infinito.
- El ser es único e inmutable: Niega la multiplicidad, el cambio y el vacío.
- Razonamiento lógico-ontológico: Desarrollo sistemático de las ideas eleáticas.
- Relación con Parménides
- Similitudes: Defensa del ser único, eterno e inmutable.
- Diferencias: Introduce la noción de infinitud del ser, ausente en Parménides.
Comentario sobre las influencias, similitudes y diferencias con Parménides
- Influencia común: Los tres filósofos desarrollan y defienden la doctrina del ser iniciada por Parménides.
- Similitudes: Comparten la negación de la multiplicidad y el cambio, aunque cada uno aporta su propia metodología: Jenófanes desde la crítica religiosa, Zenón con sus paradojas, y Meliso con una ampliación ontológica.
- Diferencias:
- Jenófanes introduce un enfoque más ético y teológico.
- Zenón utiliza argumentos lógicos para reforzar el eleatismo.
- Meliso amplía la idea del ser, considerándolo infinito en extensión.
Parménides (530 – 470 a.C.)

El pensamiento de Parménides representa un punto de inflexión en la filosofía antigua. Aunque su enfoque sobre la inmutabilidad del ser puede parecer restrictivo, su audacia y cuestionamiento profundo de la realidad llevaron a una exploración más amplia de la existencia y el conocimiento. Su legado invita a reflexionar sobre las bases de la filosofía, la relación entre lo sensible y lo intelectual, y la búsqueda de una verdad que trascienda la mera percepción.
1. Vida y contexto:
Parménides nació en Elea, cerca de Salerno, en la Magna Grecia. Fue discípulo de Aminias, un pitagórico, lo que hace probable que haya tenido conexiones con esta escuela filosófica. Aunque parece haber conocido y escuchado a Jenófanes, sus enseñanzas, especialmente el monismo estático, llevaron las ideas del maestro más allá. Aristóteles no tuvo gran estima por Parménides, a diferencia de Platón, quien lo elogió, aunque con cierta ironía.
Parménides escribió un poema filosófico, del cual se conservan fragmentos. En este, critica tanto el dualismo pitagórico como el movilismo de Heráclito. Para Parménides, la oposición central entre el ser y el no-ser es irreductible, y este dilema se convierte en el eje de su pensamiento.
2. Carácter general de su filosofía:
Parménides transforma la contraposición tradicional entre la «Naturaleza» y las cosas particulares en una antítesis irreductible entre «ser» y «no-ser». Mientras los presocráticos permitían la coexistencia de ambos, Parménides establece un dilema radical: hay que elegir uno de los dos.
- Antítesis ontológica y gnoseológica: A esta contraposición ontológica entre ser y no-ser, añade una distinción gnoseológica entre el conocimiento sensitivo (engañoso) y el conocimiento racional (que proporciona la verdad). Según Parménides, el conocimiento basado en los sentidos solo conduce a opiniones, mientras que la razón es la única fuente de verdad.
- Monismo estático: La razón revela la existencia del ser único, eterno, indivisible e inmóvil, rechazando la multiplicidad y el cambio que los sentidos perciben. Esto desemboca en un monismo estático absoluto, donde el movimiento y las cosas particulares son ilusorias.
El poema de Parménides

El poema de Parménides inicia con una introducción simbólica en la que el filósofo describe su viaje en un carro tirado por caballos alados, guiado por las Hijas del Sol. Ellas lo llevan desde las tinieblas hacia la luz, apartando los velos que cubren sus cabezas. Al llegar a una bifurcación en los caminos de la Noche y el Día, se encuentran con Justicia Vengadora (Δίκη πολύποινος), quien custodia las puertas que separan ambos caminos. Las Hijas del Sol convencen a Justicia para abrir las puertas, permitiendo que el carro continúe hacia la morada de la Verdad, donde una diosa recibe a Parménides y le toma de la mano para revelarle su discurso:
El camino de la verdad (τὰ πρὸς τὴν ἀλήθειαν). Ontología.
La diosa describe tres caminos posibles:
- El camino de la verdad: Este afirma que el ser existe y que es imposible que no exista. Este es el camino correcto, ya que refleja la realidad según la razón.
- El camino del error: Este sostiene que el ser no existe y que es necesario que no exista. Este camino es falso y debe rechazarse.
- El camino de la opinión (δόξα): En este, el ser existe y no existe a la vez, combinando la verdad y el error. Este es el camino del conocimiento sensitivo y las percepciones engañosas de los sentidos.
La importancia de esta sección radica en que Parménides introduce su visión ontológica: el ser es (único, inmóvil, eterno) y no puede no ser. Esto sienta las bases de su monismo estático, donde el cambio y la multiplicidad percibidos por los sentidos son ilusiones.
A) El Ser en Parménides.
Parménides adopta una postura radical y firme en relación con el ser, basándose exclusivamente en la razón y rechazando el testimonio de los sentidos, ya que los considera poco fiables y sin verdad. Su concepción del ser se desarrolla como una respuesta a las teorías de otros filósofos presocráticos, en particular a los pitagóricos y a Heráclito.
Tres actitudes ante el ser:
- El no-ser existe (Pitagóricos):
- Los pitagóricos introducían el concepto del vacío o no-ser, que explicaba el movimiento y la pluralidad. Para ellos, el vacío penetraba el Cosmos esférico y disgregaba la unidad, creando la multiplicidad de seres.
- Parménides rechaza esta idea con el argumento de que el no-ser no existe. Si el no-ser no existe, no puede fragmentar al ser. Por lo tanto, el ser es uno, indivisible e inmóvil.
- El ser existe y no existe a la vez (Heráclito):
- Heráclito sostenía que el ser es uno, pero en perpetuo cambio, generando la pluralidad a partir de la interacción de los contrarios y la transformación del Fuego.
- Parménides critica esta visión: considera absurdo que el ser pueda existir y no existir simultáneamente. El movimiento implica que el ser estaría en un constante estado de cambio entre ser y no-ser, lo cual es ilógico. Por lo tanto, el ser no puede moverse.
- El ser existe y es imposible que no exista:
- Esta es la conclusión de Parménides, repetida insistentemente: «El ser existe y el no-ser no existe».
- Si el no-ser no existe, no hay nada que pueda fragmentar o dividir al ser. En consecuencia, el ser es uno, único y compacto. Los seres particulares, que parecen múltiples, son solo ilusiones creadas por los sentidos, lo cual deriva en un monismo estático, donde no hay multiplicidad ni movimiento.
Implicaciones de este monismo:
- No puede haber movimiento: dado que no existe espacio vacío (no-ser) ni distancia entre los seres, el movimiento es imposible.
- Toda la realidad es un ser único, que es compacto, finito, limitado e inmóvil. Este es el monismo estático del ser finito propuesto por Parménides, donde no hay cambio, multiplicidad ni vacío.
B) Cualidades del Ser.
Parménides atribuye varias cualidades fundamentales al ser:
- Uno:
- El ser es uno y continuo, ya que no hay nada fuera de él que pueda dividirlo.
- «Todo completo, único en su especie, inmóvil y sin término». Esto significa que el ser no tiene partes ni puede cambiar.
- «Todas las cosas son uno», es decir, lo que percibimos como cosas individuales o separadas no son más que ilusiones. Solo existe el ser, que es una unidad indivisible.
- El ser de Parménides es uno, eterno, inmutable e indivisible, en oposición a la visión de Heráclito y los pitagóricos que aceptaban el movimiento y la pluralidad. Este monismo estático desafía la experiencia sensible, poniendo la razón como la única vía hacia la verdad.
Cualidades adicionales del Ser en Parménides
Con esta serie de cualidades, Parménides establece una visión completa del ser: único, eterno, inmutable, homogéneo y perfecto. Toda diversidad, cambio o percepción sensible es falsa y no tiene fundamento en la realidad. El ser es todo lo que hay, y solo a través de la razón se puede acceder a esta verdad fundamental, mientras que las percepciones sensoriales solo ofrecen un mundo ilusorio.
Este es el fin del discurso sobre la verdad en el poema de Parménides
En su poema, Parménides profundiza en varias propiedades fundamentales del ser, todas derivadas de su principio básico: el ser existe y el no-ser no existe. Estas cualidades refuerzan su visión del ser como uno, eterno e inmutable, que no admite cambio, pluralidad ni vacío.
1) Eterno:
- El ser nunca ha sido ni será, siempre es. Parménides afirma que el ser no tiene origen ni fin: no puede haber surgido de la nada (pues la nada no existe), ni de sí mismo (pues esto sería contradictorio).
- Concluye, por tanto, que el ser es eterno, sin principio ni fin, y siempre ha sido igual.
2) Imperecedero:
- No hay nacimiento ni muerte en el ser, ya que ambos conceptos implican pasar del ser al no-ser, lo cual es imposible.
- Parménides rechaza las nociones de cambio, mutación o cualquier tipo de transición entre ser y no-ser, calificando estas ideas como nombres vanos. La creencia en el nacimiento, muerte o transformación es fruto del error de los mortales, que confunden la realidad del ser con las apariencias de los sentidos.
3) Entero e inmóvil:
- El ser es todo entero y permanente en sí mismo, inmutable e incapaz de experimentar cualquier tipo de movimiento o alteración.
- El movimiento, para ser posible, requeriría espacio vacío (no-ser), que no existe. Si el vacío fuera ser, el movimiento sería un desplazamiento del ser dentro de sí mismo, lo cual es absurdo. Si fuera no-ser, significaría moverse en la nada, lo cual es imposible.
4) Continuo, homogéneo e indivisible:
- El ser no está dividido por el vacío o el no-ser. Es indivisible, ya que no hay vacío que lo fragmente.
- Además, es homogéneo, porque cualquier diferenciación implicaría la existencia de algo que no es ser (como lo denso frente a lo raro), lo cual es imposible. Para Parménides, todas las partes del ser son iguales, sin diferencias de cantidad o cualidad.
5) Lleno, compacto, finito, limitado y esférico:
- Parménides describe al ser como una esfera perfecta, finita y limitada. Esta esfera está llena, compacta y sin divisiones, completamente homogénea en todas sus partes.
- La esfera redonda simboliza la perfección del ser, sin diferencias internas ni externos.
6) «Ser y pensar es lo mismo»:
- Parménides introduce esta famosa frase, que no debe entenderse como una identificación entre el pensamiento y el ser (en el sentido hegeliano). Lo que quiere decir es que solo el ser puede ser pensado; el no-ser, que no existe, no puede ser objeto de pensamiento.
- El pensamiento, para Parménides, está ligado a lo que es, y solo aquello que es puede ser objeto de conocimiento y discurso..
En la segunda parte del poema de Parménides, titulada El mundo de la «opinión» (τά τφός δόξαν), se expone una Física que, a diferencia de su tratado ontológico sobre el ser, parece tener un enfoque más burlesco y crítico hacia las doctrinas cosmológicas y físicas de sus contemporáneos. Parménides presenta este mundo de la «opinión» como una ilusión, creada por las sensaciones y percepciones de los mortales, que se basan en engaños.
Parménides presenta esta parte de su poema con un tono crítico, llamándola «opiniones falaces de mortales». Esta sección, según Aristóteles, es contradictoria porque Parménides niega en su ontología la realidad del movimiento, la pluralidad y los seres particulares, pero luego expone una Física que parece aceptar estos conceptos. Sin embargo, esta contradicción aparente se resuelve si entendemos que Parménides está utilizando esta descripción física como una caricatura o burla de las teorías físicas de sus contemporáneos. Con ello, busca enfatizar la distancia entre la verdad del ser inmutable y eterno, y las opiniones erróneas basadas en los sentidos y en la apariencia.
Naturaleza de la Física según Parménides
- Dos principios básicos: Parménides introduce dos principios o elementos fundamentales que componen el universo:
- Fuego celeste: un fuego tenue, suave y luminoso, que es igual a sí mismo.
- Noche oscura: un elemento denso, frío y pesado, que se identifica con la tierra.
Estos dos elementos, opuestos y complementarios, son las bases de todo lo que existe en el mundo sensible.
Estructura del universo
Parménides describe un cosmos compuesto por esferas concéntricas, alternando entre esferas frías y oscuras, y esferas calientes y luminosas:
- La esfera más externa es sólida, fría y oscura, encerrando a todas las demás.
- Por debajo de esta se encuentra la esfera de las estrellas fijas, que es caliente y luminosa (denominada «Ólympus»).
- El resto de las esferas contiene los astros, incluyendo al Sol y la Luna, separados por la Vía Láctea.
- En el centro del universo está la Tierra, la cual es esférica y contiene en su interior una masa de fuego ardiente, identificada como Hestia, que simboliza la divinidad que gobierna todo el cosmos.
La formación de los vivientes
- Parménides afirma que los seres vivos surgen de la mezcla de los elementos fundamentales (tierra y fuego), y de las cualidades opuestas que estos representan, como el frío y el calor.
- Introduce un concepto peculiar que se verá más desarrollado en Empédocles: los miembros de los seres humanos se forman por separado y se unen después, lo que sugiere una visión fragmentaria del proceso de creación de los cuerpos.
El alma y las sensaciones
- El alma humana también se compone de una combinación de los elementos tierra y fuego.
- El fuego es visto como la causa de la vida y de la inteligencia.
- La inteligencia se localiza en el pecho, alrededor del corazón.
- Parménides explica la percepción sensorial mediante un principio de semejanza:
- El elemento caliente en el ser humano percibe lo caliente en el exterior, y el elemento frío percibe lo frío.
- Así, los sentidos funcionan en virtud de esta correspondencia entre los elementos internos y externos.
El «realismo» de Parménides
En esta sección sobre el «realismo» de Parménides, se resalta la originalidad de su pensamiento no en su Física, sino en la confrontación radical entre el Ser y el no-ser, la unidad y la pluralidad, el conocimiento racional y el sensitivo. Parménides transforma la clásica oposición presocrática entre la Naturaleza y las cosas en un dilema filosófico de carácter implacable: si se acepta la existencia de uno, necesariamente se niega al otro. Esto lo conduce a negar la pluralidad, el movimiento y cualquier diversidad cualitativa o cuantitativa.
Su método consiste en tres pasos:
- Abstrae la propiedad común a todos los seres, es decir, el hecho de ser.
- Desprecia el testimonio de los sentidos y se encierra en el uso exclusivo de la razón.
- Proyecta esta abstracción fuera de su mente, identificándola con el mundo real, resultando en un Ser uno, estático e inmóvil.
Parménides lleva a cabo lo que podría describirse como un «realismo idealista»: aunque su intención es realista, en los hechos cae en el idealismo, ya que su Ser es una abstracción lógica, un «ente de razón», más que una realidad concreta y ontológica.
El «Ser» de Parménides, tal como lo describe, no es un ser real, sino lógico, y esta confusión entre el ser lógico y el ontológico marca un importante punto de discusión en la historia de la filosofía. Este método, aunque pretende ser realista, se desvía hacia un concepto abstracto e irreal, similar a lo que más tarde harán Platón con su teoría de las Ideas o Plotino en su búsqueda del Uno.
Finalmente, el texto sugiere que la doctrina de Parménides, especialmente en la primera parte de su poema, podría entenderse como una crítica o parodia de la física de sus contemporáneos, como lo hace explícitamente en la segunda parte con la de los pitagóricos y los milesios. De este modo, el «Ser» único de Parménides, más que una descripción de la realidad, parece responder a un reto intelectual dirigido a los conceptos de pluralidad y movimiento propuestos por los pensadores de su tiempo.
Influencia
- Cierre del Primer Período Presocrático: Parménides concluye este período al señalar que un único principio no es suficiente para explicar la pluralidad, diversidad y movimiento de los seres. Este planteamiento impulsa a los filósofos posteriores a buscar explicaciones más complejas que involucren múltiples elementos.
- Problemas Fundamentales: Sus afirmaciones despiertan un interés profundo en el problema del ser, la conciliación de la unidad con la pluralidad, y la relación entre inmutabilidad y movimiento. También provoca una reflexión sobre el valor del conocimiento sensitivo frente al intelectual.
- Audacia Filosófica: Parménides intenta entender el ser en su esencia, ignorando lo aparente y cambiante que los sentidos perciben. Aunque su enfoque es considerado prematuro, eleva el nivel de la filosofía griega, planteando cuestiones centrales que influirán en la especulación helénica durante siglos.
- Influencia en Filósofos Posteriores: Su dicotomía entre ser y no-ser impacta a pensadores como Empédocles, los atomistas, los sofistas y Platón. La solución a sus problemáticas se encontrará más tarde en las ideas de Aristóteles sobre el ser, la potencia y el acto.
- Comparación con los Pitagóricos: Aunque los pitagóricos avanzan en sus conceptos matemáticos y del ser, sus soluciones son vistas como poco afortunadas. Aceptan el testimonio de los sentidos sobre la multiplicidad y el cambio, en contraste con la postura eleática de Parménides, que es considerada un retroceso.
- Contradicciones y Limitaciones: Parménides se contradice con la evidencia sensorial que muestra la pluralidad y el movimiento, y su negación del cambio no avanza el pensamiento filosófico. Aunque su influencia es significativa y activa el debate filosófico, su concepto del ser puede haber amenazado la evolución de la filosofía al inmovilizarla.
Saber más sobre Parménides con la Dra. Ana Minecan :
Jenófanes (530 a.C.)
Algunos autores sostienen que, en vez de haber influido Jenófanes sobre la escuela eleática, fue él quien, siendo ya viejo, sufrió la influencia del joven Parménides.
Natural de Colofón, huyó de la ciudad a los 25 años tras su toma por los medos (545 a.C.). Llevó una vida errante como bardo o rapsoda, recorriendo diversas ciudades como Sicilia, Zancle, Catania, Siracusa, Lipari, Malta y Magna Grecia. Se dice que estuvo presente en la fundación de Elea (c. 540 a.C.). Murió a los 95 años aproximadamente. Escribió Elegías, Silloi, parodias y un poema titulado Sobre la naturaleza. Se conservan algunos fragmentos de sus obras.
1. Epistemología
Jenófanes establece una clara distinción entre verdad y apariencia, y entre certeza y opinión, ideas que serán llevadas al extremo por Parménides. Jenófanes afirma que no existe certeza absoluta: «Lo cierto no lo supo ningún hombre, ni habrá nadie que lo sepa». Todo conocimiento humano se reduce a opiniones.
2. Física
Sus alusiones a la física de los milesios parecen ser en tono irónico o burlesco. Por ejemplo, admiraba a Tales por predecir un eclipse, pero ridiculizaba a Pitágoras y sus doctrinas sobre la transmigración de las almas y la respiración cósmica.
Para Jenófanes, el primer principio de todas las cosas es la tierra, de la cual todo surge y a la cual todo regresa. Los seres vivos nacen del fango, mezcla de tierra y agua. Sostiene que la Tierra es ilimitada y no está rodeada ni por aire ni por cielo.
Según su cosmología, los astros se forman por las exhalaciones de la Tierra bajo el calor del Sol. Cada día se forma un nuevo Sol. La Luna es una nube densa con luz propia, que se forma y se extingue mensualmente. El arco iris es una niebla que aparenta tener varios colores.
Sostiene que el mundo se destruye periódicamente, mediante la disolución de la Tierra en el Océano, y de ese fango primordial todo vuelve a surgir indefinidamente. No obstante, el ser permanece en su unidad inmutable, mientras que las cosas particulares se mueven y se destruyen.
3. Teología
Jenófanes critica el antropomorfismo de Homero y Hesíodo, que atribuían a los dioses características humanas, incluso actos vergonzosos como hurtos y engaños. Rechaza el politeísmo, proclamando la existencia de un Dios único, eterno, inmóvil, inmutable, inteligente y muy superior a los dioses tradicionales. Este Dios, omnipresente y rápido como el rayo, mueve todas las cosas con su pensamiento.
Aunque Jenófanes no es monoteísta en el sentido estricto, ya que admite la existencia de dioses menores y demonios, los antiguos interpretaron su doctrina como una forma de monismo. Es más correcto entenderla como un principio material único, siguiendo la tradición de los milesios, del cual provienen todas las cosas: la Tierra. Parménides más tarde llevará estas ideas hacia un monismo estático, negando la distinción entre el ser y las cosas particulares.
4. Ética
Jenófanes defendía una vida más austera que la predominante en su época. En sus Silloi, criticaba duramente las costumbres contemporáneas, como la afición al lujo, los placeres y los deportes. En su obra, valoraba más la sabiduría y la virtud que la fuerza bruta. Por ejemplo, criticaba la preferencia por los deportes olímpicos y la fuerza física, diciendo que las victorias de los atletas no contribuyen a mejorar la sociedad ni a llenar los almacenes públicos.
Zenón de Elea (504-501 a.C)
Zenón de Elea, nacido en Elea alrededor del 504-501 a.C., es famoso no solo por su belleza, sino también por su participación política y su habilidad dialéctica. Después de una fallida conspiración contra el tirano Nearco, fue torturado, pero en un acto de resistencia se mordió la lengua y la escupió, mostrando su desprecio por la opresión. Se le reconoce como un formidable dialéctico en la antigüedad, famoso por sus argumentos (έτπχειρήματα, άττορίαι) que defendieron las afirmaciones de su maestro Parménides sobre la unidad, continuidad e indivisibilidad del ser.
- Desafío al Movimiento: Zenón se enfrentó a las críticas sobre las ideas de Parménides, especialmente sobre la realidad del movimiento. Un ejemplo de su ingenio dialéctico es cuando Antístenes, incapaz de responder a sus argumentos, optó por levantarse y caminar.
- Crítica a los Pitagóricos: Polemizó principalmente contra los pitagóricos, quienes defendían la existencia de un ser múltiple y discontinuo, en contraste con la visión de su maestro. Los pitagóricos habían intentado reconciliar la noción de magnitudes inconmensurables mediante el método infinitesimal, dividiendo las extensiones en infinitas partes para resolver problemas matemáticos.
- Argumento Ad Hominem: Zenón utilizó el método de reducción al absurdo, mostrando que si la doctrina de Parménides es difícil de concebir, aún más lo es la de un ser compuesto por infinitos indivisibles. Esto implica contradicciones al concebir magnitudes continuas como formadas por un número infinito de partículas indivisibles.
- Alteración del Pitagorismo: Zenón transformó el pitagorismo primitivo al introducir la idea de indivisibles matemáticos, abriendo el debate sobre la naturaleza del ser y la continuidad. Su enfoque desafía la concepción de que todas las cosas están constituidas por números enteros, llevando a una profunda reflexión sobre las bases de la realidad.
Pequeña explicación
Zenón de Elea, como discípulo de Parménides, se erige como una figura clave en la filosofía griega, cuestionando la percepción común del movimiento y la pluralidad. Su uso de la dialéctica y su capacidad para desmantelar argumentos adversarios a través de la lógica no solo profundiza el debate filosófico sobre la naturaleza del ser, sino que también establece las bases para discusiones posteriores sobre la continuidad, el movimiento y las matemáticas, influenciando así el pensamiento occidental.
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Epiqueremas contra la Pluralidad y Discontinuidad de los Seres
a) Infinito y Finito: Los pitagóricos sostienen que hay muchos seres compuestos por infinitos puntos inextensos. Si estos son finitos en número, pero a la vez están formados por infinitas partes, se crea una contradicción al ser considerados a la vez finitos e infinitos.
b) Iguales y Desiguales: Los seres son iguales porque están formados por partes semejantes que se pueden dividir indefinidamente, pero son desiguales porque cada ser puede dividirse en partes que son diferentes unas de otras.
c) Composición de la Nada: Los seres extensos se componen de puntos inextensos, que no tienen extensión. Por lo tanto, si los seres son agregaciones de puntos que son nada, esto implica que los seres extensos están compuestos por nada.
d) Infinitamente Grandes e Infinitamente Pequeñas: Si los cuerpos son compuestos de partes infinitamente divisibles, entonces son infinitamente grandes, ya que pueden ser divididos hasta el infinito. Sin embargo, son infinitamente pequeños porque los puntos inextensos no pueden formar un cuerpo extenso.
e) Suma y Resta: La suma de partes inextensas no aumenta la extensión, y la resta tampoco la disminuye. Esto implica que sumar y restar serían equivalentes.
f) Finitud e Infinitud: Es contradictorio afirmar que las cosas son a la vez finitas e infinitamente divisibles, ya que son finitas por estar compuestas de partes limitadas, pero cada parte es infinitamente divisible.
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Contra la Realidad del Espacio
a) Naturaleza del Espacio: Las cosas extensas requieren un espacio. Si el espacio es algo, debe estar en otro espacio, lo que llevaría a una regresión infinita. Si el espacio es nada (no-ser), entonces las cosas extensas están en la nada.
b) Percepción de lo Múltiple: Si existen muchos seres, cada uno debe ser perceptible. Por ejemplo, al arrojar un saco de trigo, se genera ruido, pero los granos individuales no producen ruido al caer, lo que sugiere que no se puede considerar cada uno de ellos como un ser separado y perceptible.
Pequeña explicación
Los epiqueremas de Zenón presentan una serie de argumentos dialécticos que desafían la noción de pluralidad y discontinuidad de los seres, criticando así las ideas de los pitagóricos. A través de la lógica rigurosa, Zenón ilustra contradicciones inherentes en la concepción de seres compuestos por partes infinitas, así como en la realidad del espacio. Estos argumentos no solo cuestionan las teorías contemporáneas sobre la naturaleza del ser, sino que también sientan las bases para discusiones filosóficas posteriores sobre la existencia, el espacio y la percepción. Su enfoque crítico resalta la complejidad de la realidad y la interrelación entre ser y no-ser.
Contra la Realidad del Movimiento
Los epiqueremas de Zenón se centran en la crítica del movimiento, sosteniendo que este es impensable, basándose en los conceptos de pluralidad y discontinuidad. Utiliza ejemplos y paradojas para ilustrar sus argumentos.
- Paradoja de lo finito Contenido en lo Infinito:
- El movimiento en el espacio es imposible, ya que si el espacio es divisible hasta el infinito, un móvil finito tendría que atravesar un número infinito de partes en un tiempo finito, lo cual es absurdo.
- Si el espacio se compone de puntos inextensos, no se puede recorrer más espacio en menos tiempo. Esto conduce a la conclusión de que no se puede llegar a la mitad de la distancia antes de alcanzar el destino, ya que eso implicaría que lo mayor podría ser igual a lo menor.
- Argumento de la Dicotomía:
- Para llegar de un punto A a un punto B, el móvil debe primero alcanzar la mitad del trayecto, luego la mitad de la mitad, y así sucesivamente. Si el espacio es infinitamente divisible, nunca podrá alcanzar su destino, ya que siempre habrá una parte intermedia que recorrer.
- Argumento de Aquiles:
- Aquiles nunca podrá alcanzar a la tortuga, incluso si tiene una ventaja inicial. Mientras Aquiles corre el espacio que lo separa de la tortuga, esta avanza. Para alcanzar a la tortuga, Aquiles tiene que recorrer un número infinito de partes, lo que hace que, según la lógica de Zenón, no pueda alcanzarla.
- Argumento de la Flecha:
- Una flecha disparada no puede llegar a su destino porque, en cada instante, ocupa un espacio igual a su longitud, lo que significa que está en reposo en ese punto. Así, en cada momento de tiempo, la flecha no se mueve, y la suma de esos instantes en los que está quieta no puede resultar en un movimiento real.
- Argumento del Estado:
- Dos carros que se mueven a la misma velocidad en direcciones opuestas avanzan de manera distinta según su referencia. Cada carro avanza por números enteros (indivisibles de tiempo), pero respecto al otro, avanza por mitades del tiempo. Esto contradice la noción de que los indivisibles pueden ser simultáneamente iguales y diferentes.
- Conclusión:
- Zenón plantea que los argumentos sobre el movimiento son contradictorios, y estos dilemas no se pueden resolver hasta que se introduzcan distinciones más claras sobre la naturaleza del ser y el movimiento, que serán abordadas posteriormente por Aristóteles. A través de sus paradojas, Zenón invita a la reflexión sobre las nociones de tiempo, espacio, movimiento y continuidad.
Pequeña Explicación
Los argumentos de Zenón sobre el movimiento no buscan simplemente negar la experiencia del movimiento, sino más bien desafiar la comprensión tradicional de este. Al presentar sus paradojas, Zenón pone en tela de juicio la capacidad de la lógica y el lenguaje para describir y explicar la realidad física. Estos pensamientos no solo influyeron en el pensamiento filosófico posterior, sino que también llevaron a la necesidad de nuevas categorías y distinciones, como las que propuso Aristóteles, que ayudaron a definir conceptos fundamentales en filosofía, matemáticas y física. Su enfoque meticuloso sienta las bases para el desarrollo del pensamiento crítico en la filosofía occidental.
Meliso de Samos (444 a.C)

Meliso de Samos (fl. c. 444-1 a.C.) fue un destacado militar y filósofo que logró una victoria sobre la escuadra ateniense en 440 a.C. Su obra más conocida, Sobre el Ser o Sobre la Naturaleza, contiene fragmentos que han llegado hasta nosotros. Aunque Aristóteles lo califica de «rústico y obtuso» por confundir el ser con el mundo material, su filosofía presenta ideas interesantes sobre la naturaleza del ser.
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Crítica a la Materialidad del Ser
- Meliso mantiene el concepto eleático de unidad, eternidad, homogeneidad, uniformidad e inmovilidad del ser. Sin embargo, critica la visión limitada de los filósofos anteriores, como Parménides, que consideraban el ser como algo finito y redondeado (esférico).
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Concepto de la Infinitud del Ser
- A diferencia de la concepción esférica y limitada del ser, Meliso propone que el ser es infinito, sin principio ni fin. Aporta la idea de que la infinitud es esencial para la naturaleza del ser, ya que si el ser fuera finito o múltiple, perdería su carácter infinito.
- Su famosa afirmación es que «así como el ser es eterno, así es preciso que sea también infinito por su magnitud».
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Relación entre Unidad e Infinitud
- Argumenta que si el ser es infinito, debe ser también uno. Si existieran múltiples seres, estos tendrían que estar limitados el uno con el otro, lo cual contradice la noción de infinitud.
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Influencia de Otras Escuelas
- Meliso mezcla ideas jónicas, como las de Anaximandro y Anaxímenes, con el pensamiento eleático, lo que muestra su interés en integrar diferentes corrientes filosóficas en su concepción del ser.
Pequeña Explicación
La filosofía de Meliso de Samos es un intento de sintetizar y expandir las ideas de sus predecesores, destacando la naturaleza infinita y eterna del ser. Aunque su visión fue criticada por Aristóteles, su enfoque sobre la unidad y la infinitud del ser anticipa discusiones filosóficas más complejas sobre la naturaleza de la realidad. Meliso representa un puente entre la filosofía eleática y las corrientes jónicas, contribuyendo al desarrollo del pensamiento metafísico en la antigua Grecia.











